El cuerpo humano está hecho para permanecer en movimiento. No está hecho para conservar actitudes inmóviles por largo tiempo e incluso durante el sueño cambia de posición.
Por el contrario, el cuerpo humano está concebido a realizar plegamientos y efectuar siempre movimientos de extensión. Esos movimientos ponen en acción la musculatura y las articulaciones manteniendo así la tonicidad. La columna vertebral está unidad por ligamentos y sostenida por los músculos. Sus curvas naturales no pueden acentuarse cuando los músculos que la circundan tienen tonicidad y potencia, pero si estos pierden dicha tonicidad las curvaturas se afectan. La anarquía se instala en la estructura de la columna. Los pinchazos de los nervios que emergen en todos los niveles de este árbol de la vida provocan entonces numerosas perturbaciones orgánicas. Según estadísticas, uno de cada tres personas sufre dolor de espalda. Las causas principales: falta de movimiento, posturas incorrectas y el propio proceso degenerativo.